Las ayudas para la adquisición de vehículos eléctricos en España aún no tienen una fecha definida para su implementación, generando incertidumbre en el sector. El Plan Auto+, que debería haber estado operativo al inicio del año, ahora se espera que sea implementado a finales del primer trimestre, con carácter retroactivo. Las conversaciones entre las patronales y el Ministerio de Industria se centran en establecer las cuantías y el método de pago de estas ayudas, que serán menores que en años anteriores.

El Gobierno ha recortado el presupuesto destinado a las ayudas, lo que resulta en un menor importe total disponible al pasar de 7.000 euros en el anterior Plan Moves III a cifras no especificadas para 2026. Esto se debe a que la partida se reduce en 400 millones de euros y ahora debe repartirse entre un mayor número de usuarios, anticipando un aumento significativo en las matriculaciones de coches eléctricos para cumplir con las metas de emisiones de CO2 de la Unión Europea. Además, se prevé un paquete global de medidas por valor de 1.280 millones de euros para fomentar la demanda de vehículos eléctricos y mejorar la infraestructura de recarga en áreas menos abastecidas.