La Bóveda Global de Semillas de Svalbard, ubicada en Noruega, ha sido reconocida con el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional 2026. Este depósito subterráneo, que alberga más de 1,3 millones de semillas de cultivos de aproximadamente 6.300 especies, juega un papel crucial en la preservación de la biodiversidad y de las reservas de alimentos a nivel mundial.
Inaugurada en 2008, esta instalación fue diseñada para soportar desastres naturales y humanos. Aunque no es un banco genético al que puedan acceder los investigadores, permite a los bancos de semillas de todo el planeta depositar muestras para su conservación. En 2015, su importancia se evidenció cuando un banco de Siria perdió sus cultivos por la guerra y tuvo que recurrir a las semillas depositadas en Svalbard para su recuperación. La estructura, conocida popularmente como la 'cámara del fin del mundo' o 'Arca de Noé', puede almacenar hasta 4,5 millones de muestras, garantizando la seguridad de las semillas incluso en caso de fallos eléctricos gracias a su ubicación en el Círculo Polar Ártico.