La ballena jorobada Timmy, que había sido varada en la costa alemana antes de ser rescatada y liberada en el mar del Norte, ha fallecido. Según Daka Denmark, la empresa encargada del procesamiento, sus restos serán convertidos en biocombustible. Durante su vida, Timmy atrajo la atención mediática debido a su complicada situación, que culminó en una costosa operación de rescate, seguida por su trágica muerte poco después de ser devuelta al mar.
La UE clasifica los residuos de origen animal en categorías de riesgo. En este contexto, las ballenas se encuentran en la categoría uno, lo que permite que la grasa se utilice para la producción de biodiésel y que otros restos, como la carne y los huesos, se destinen a la generación de energía, incluyendo su posible uso en la industria del cemento. Recientemente, se realizaron autopsias para determinar la causa de muerte de Timmy, aunque esta información aún no ha sido aclarada.
Los restos de Timmy fueron recuperados de la costa danesa de Anholt, donde parte de su esqueleto será exhibido en el Museo de Ciencias Naturales de Copenhague.