La ballena jorobada Timmy, que fue varada durante semanas en la costa alemana antes de ser rescatada y liberada en el mar del Norte, ha fallecido y sus restos serán convertidos en biocombustible, según lo confirmó la empresa danesa Daka Denmark. Este cetáceo, que fue ampliamente seguido en medios de comunicación, había sido sometido a una costosa operación de rescate.

La UE clasifica los desechos de origen animal en categorías basadas en su riesgo, y las ballenas pertenecen a la categoría uno. Esto permite que la grasa del animal se utilice para producir biodiésel, mientras que otros restos, como carne y huesos, se emplearán para generar energía, por ejemplo, en la industria del cemento. Recientemente, se realizaron autopsias sobre Timmy, aunque no se determinó la causa exacta de su muerte o su comportamiento errático previo.

Los restos de la ballena fueron retirados de la playa de la isla danesa de Anholt, donde parte de su esqueleto será enviado al Museo de Ciencias Naturales de Copenhague para su futura exhibición.