Recientemente, el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx) ha suspendido cautelarmente un decreto de la Junta destinado a evitar la demolición de la urbanización Marina Isla de Valdecañas, levantando el ánimo entre las organizaciones ecologistas. Este conflicto legal se remonta a 2007, cuando la Junta aprobó un polémico proyecto de urbanización en una zona designada como Zona de Especial Protección de las Aves (ZEPA).
Las organizaciones Ecologistas en Acción y Adenex han liderado la oposición a este desarrollo, que incluye la construcción de chalets, hoteles y un campo de golf. A lo largo de los años, diversas instancias judiciales han declarado ilegal el proyecto y han ordenado la restauración de la zona, aunque la Junta ha intentado desviar esta orden alegando daños ambientales y costes elevados.
La reciente decisión del TSJEx es solo un paso en una larga batalla legal, ya que la Junta ha anunciado su intención de recurrir. La situación destaca la tensión entre la política de desarrollo y la protección del medio ambiente en Extremadura.