Un equipo de investigadores de la Universidad de Málaga (UMA) ha creado una nueva tecnología diseñada para proteger los cargadores de coches eléctricos, crucial en el contexto de la creciente movilidad sostenible. Este sistema innovador basa su funcionamiento en la combinación de inteligencia artificial, blockchain y técnicas de monitorización avanzada. Su propósito es detectar anomalías, prevenir fraudes energéticos y mitigar ciberataques, mejorando así la seguridad de las infraestructuras de recarga cada vez más utilizadas por los conductores de vehículos eléctricos.
A medida que aumenta la cantidad de estaciones de recarga, la digitalización de estas infraestructuras también aumenta el riesgo de amenazas informáticas. La nueva tecnología permite un análisis en tiempo real del flujo de energía en cada estación, identificando patrones anómalos que pueden indicar ataques o fallos operativos. Además, la incorporación de blockchain asegura la integridad y trazabilidad de los datos, lo que refuerza la confianza entre usuarios y operadores de las estaciones.
Este avance no solo promete proteger a los usuarios, sino que también es fundamental para garantizar un futuro energético resiliente en un ámbito donde la seguridad de las infraestructuras es cada vez más crítica. Los investigadores de la UMA consideran que este desarrollo puede tener un impacto significativo en la evolución de la movilidad eléctrica y la sostenibilidad del sistema energético en su conjunto.