Un equipo científico internacional, con participación española, ha creado una novedosa espuma elaborada a partir de algas que genera electricidad y ofrece protección contra el fuego. Este material destaca por su capacidad de aislamiento térmico, conductividad eléctrica y propiedades ignífugas, lo que representa un avance importante en la construcción sostenible. Al utilizar alginato de algas marinas, este compuesto no solo es biodegradable, sino que también evita el uso de aditivos químicos dañinos para el medio ambiente.
La espuma es especialmente interesante ya que, al estar conectada a sistemas eléctricos, puede detectar incendios antes de que se propaguen. Este desarrollo podría reducir significativamente el consumo energético de los edificios, que actualmente representa alrededor del 25% del consumo energético mundial. La combinación de funciones en un solo material abre nuevas posibilidades para transformar el sector de la construcción, haciendo que los edificios sean más seguros y eficientes energéticamente.
La investigación fue realizada por el Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid (ICMM-CSIC) y publicada en la revista Nanoscale Horizons. Los materiales MXenes, que permiten la conductividad eléctrica, son un componente clave en este avance, convirtiendo a la espuma en un candidato prometedor para futuras aplicaciones en la construcción y la protección contra incendios.