En Cantabria, a primera hora del 11 de abril, están activos cinco incendios forestales en los municipios de Vega de Liébana, Arenas de Iguña, Arredondo, Corvera de Toranzo y Selaya. Esta situación se ha dado tras un viernes en el que se produjeron 27 incendios, lo que refleja la gravedad de la crisis en la región. Entre los incendios más preocupantes se encuentra uno ubicado en el puerto de San Glorio, que podría provocar desprendimientos en la carretera N-621. Además, los equipos de extinción han estado trabajando arduamente, incluyendo la intervención de medios aéreos en el área del embalse de Alsa, donde el fuego ya ha afectado el arbolado de pinos.

La situación continúa siendo tensa, ya que durante los primeros días de abril se han declarado un total de 144 incendios forestales. Aunque hay previsiones de mejora con lluvias y descenso de temperaturas, el director general de Biodiversidad del Gobierno de Cantabria, Ángel Serdio, sigue indicando que el riesgo de incendios es “muy alto” y se mantiene activa la fase de preemergencia del Plan Especial de Protección Civil (Infocant), para hacer frente a esta crisis.