Durante los cinco primeros meses de 2026, España ha sufrido 3.178 incendios forestales, lo que representa 1.046 siniestros más que en el mismo período de 2025. Se han visto afectadas casi 30.000 hectáreas, cifra que casi triplica la superficie quemada en 2025. A pesar de que el total de incendios se mantiene por debajo de la media de la última década, la superficie afectada supera el promedio histórico, indicando que, aunque hay menos fuegos, cada uno causa más daño.
Este alarmante repunte se concentra principalmente en el noroeste de la península, donde se ha registrado el 79,12% de la superficie forestal afectada. El invierno y principios de primavera han sido particularmente severos, con fuegos que han comenzado antes de lo habitual, lo que presagia una temporada de verano potencialmente crítica. Ante esta situación, las administraciones autonómicas han intensificado sus esfuerzos en prevención y extinción de incendios.