España ha puesto en marcha su primera ‘megaplanta’ que integra tres tipos de energías renovables: eólica, solar y almacenamiento en baterías. Localizada en el municipio de Tébar, Cuenca, esta instalación tiene una capacidad total de 122 megavatios (MW). La planta es un modelo de triple hibridación, combinando diversas fuentes de energía para maximizar la eficiencia y optimizar la gestión de la red eléctrica. EDP, el grupo detrás de esta iniciativa, ha logrado integrar estas tecnologías en un único punto de conexión, permitiendo una producción energética más eficiente gracias a un avanzado sistema de control energético.
La planta ha evolucionado desde sus inicios en 2005 como un parque eólico, añadiendo posteriormente una instalación solar en 2025 y un sistema de almacenamiento en baterías. Miguel Stilwell, consejero delegado de EDP, ha destacado la importancia de este avance como un paso significativo hacia una gestión más eficiente de la energía renovable. La incorporación de las tres tecnologías permite no solo mejorar la producción, sino también adaptar la generación a las fluctuaciones del sistema eléctrico, maximizando la capacidad de conexión a la red.
Este modelo de hibridación es crucial, dado que mejora la capacidad de evacuación en una red eléctrica que enfrenta cuellos de botella por el crecimiento de nuevos proyectos renovables. Gracias a la generación solar, que es más eficiente en las horas centrales del día, y a la producción eólica, que presenta un perfil complementario, la planta de Cuenca puede proporcionar un suministro de energía más estable y predecible. Además, el uso de baterías para almacenar excedentes contribuye a reducir el exceso de energía renovable, permitiendo su inyección cuando la demanda es mayor. Esta configuración se alinea con los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) para 2030, orientados hacia un sistema eléctrico más sostenible y eficiente.