Los refugios climáticos marinos se perfilan como elementos cruciales para la protección de los océanos frente a los efectos del cambio climático, según un estudio liderado por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC). Estas áreas, capaces de amortiguar fenómenos extremos como el calentamiento de las aguas, la acidificación y la pérdida de oxígeno, ofrecen condiciones más estables para la biodiversidad marina. A partir del análisis de 798 publicaciones científicas, se ha resaltado la importancia de identificar y proteger estos santuarios para especies amenazadas.
En un contexto de cambio climático que transforma rápidamente la dinámica oceánica, estos refugios podrían garantizar la supervivencia de diversas especies y facilitar el cumplimiento de los objetivos internacionales de conservación. Sin embargo, se advierte sobre la escasez de estudios en algunas zonas, como la alta mar y el océano profundo, con una concentración de investigaciones en el Atlántico y el Pacífico.
Por otro lado, en el ámbito urbano, San Sebastián ha aumentado a 93 su número de refugios climáticos, reforzando su posición como la ciudad con mayor cantidad de estos espacios por habitante en España. La red incluye edificios públicos y espacios verdes, además de 60 nuevas rutas verdes diseñadas para facilitar desplazamientos frescos y seguros, todo ello como parte de una estrategia para proteger a la población vulnerable frente a las olas de calor cada vez más intensas asociadas al cambio climático. Se considera que estas iniciativas no solo son esenciales para la salud pública, sino también para fomentar un modelo de gestión urbano sostenible y comprometido con el medio ambiente.