Los refugios climáticos marinos se presentan como elementos cruciales para proteger los océanos de los efectos del cambio climático, según un estudio liderado por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC). Estas áreas son capaces de amortiguar fenómenos extremos, como el calentamiento de las aguas, la acidificación y la pérdida de oxígeno, ofreciendo condiciones más estables para la biodiversidad marina.
El análisis de más de 798 publicaciones científicas ha puesto de manifiesto la necesidad de identificar y proteger estas zonas, que podrían actuar como santuarios para las especies amenazadas. La investigación subraya que muchos ecosistemas marinos tienen una capacidad desigual de respuesta ante el cambio, y algunos podrían desempeñar un papel esencial en la conservación futura del océano.
Con el cambio climático transformando la dinámica oceánica, los refugios climáticos marinos podrían garantizar la supervivencia de numerosas especies y facilitar el cumplimiento de los objetivos de conservación internacional. Los científicos también advierten sobre la desconexión geográfica en la investigación, con una concentración de estudios en el Atlántico y el Pacífico, dejando zonas como la alta mar y el océano profundo en gran parte desatendidas.