Un estudio internacional dirigido en parte por la Universidad de La Laguna ha revelado que los erizos de mar, específicamente la especie Arbacia lixula, heredan ventajas biológicas de algas microscópicas conocidas como diatomeas. Este descubrimiento no solo es notable por ser el primero en demostrar que un animal puede transmitir estructuras funcionales de otra especie a su descendencia, sino que plantea interrogantes sobre la evolución y la herencia biológica en el ámbito marino.
Los investigadores descubrieron que los huevos de estos erizos pueden absorber orgánulos de microalgas, que contienen carotenoides y otros compuestos esenciales, influenciando significativamente el crecimiento y la supervivencia de las larvas. En particular, se observó que las larvas con estos componentes experimentaban tasas de supervivencia hasta un 50% superiores en comparación con aquellas que no los poseían. Este hallazgo sugiere una complejidad en las interacciones entre especies que podría estar vinculada a la expansión geográfica de Arbacia lixula en el océano Atlántico.
Además, se identificó ADN de plastidios en células germinales, lo que respalda la idea de una relación simbiótica inexplorada entre los erizos y las algas. Estos avances ofrecen perspectivas valiosas sobre la biodiversidad y la adaptación de los organismos marinos ante futuros desafíos ecológicos.