GWM, conocido como Great Wall Motor, inicia su andadura en España en junio como parte de su estrategia de expansión europea. Con la creación de su primera filial en el continente y la apertura de hasta cincuenta concesionarios en Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla, la automotriz busca captar la creciente demanda de vehículos eléctricos en el país. Este movimiento es una respuesta ante la creciente competencia y el contexto global de electrificación que está redefiniendo la industria automovilística.

La compañía, que cuenta con más de 16 millones de usuarios alrededor del mundo, tuvo un primer intento en Europa que abandonó en 2024 debido a diversos inconvenientes. Sin embargo, ahora se muestra optimista tras cerrar 2025 con un crecimiento del 7,33% en ventas, en gran parte impulsado por el auge de los modelos electrificados, que aumentaron más de un 25%. Además, GWM se diversifica en su oferta, no limitándose solo a vehículos eléctricos, sino adoptando una estrategia que combina motores de combustión, híbridos y tecnologías alternativas como el hidrógeno.

GWM prevé una experiencia de cliente controlada y eficiente, respaldada por garantías de hasta siete años o 150.000 kilómetros. La compañía también planea establecer una logística robusta, incluyendo almacenes de recambios en España y Europa para optimizar su servicio postventa. A medida que el panorama del automóvil europeo se transforma con la electrificación y la digitalización, GWM se posiciona como un competidor significativo frente a los fabricantes tradicionales, con el desafío de ganar la confianza del consumidor europeo.