El pastoreo controlado con ganado ovino se establece como una solución eficaz y sostenible para disminuir el riesgo de incendios forestales en Extremadura, especialmente en un contexto de cambio climático y altas temperaturas. La Junta de Extremadura ha decidido extender hasta el 30 de junio el uso de este método en terrenos agrarios con ayudas de forestación, con el objetivo de reducir la acumulación de vegetación que puede actuar como combustible.

La escasez de precipitaciones ha marchitado los pastizales, aumentando el peligro de incendios. Las ovejas, al actuar como limpiadoras biológicas, eliminan la maleza inflamable sin generar emisiones contaminantes. Esta práctica no solo refuerza la protección de la biodiversidad, sino que también es reconocida por ser una opción económica y menos contaminante en la gestión del territorio.

Los expertos indican que el aumento de las temperaturas y las sequías hace que los incendios sean más agresivos y difíciles de extinguir. Por ello, el uso del pastoreo ovino se enmarca dentro de una estrategia de gestión preventiva que busca no solo evitar los incendios, sino también proteger y conservar los ecosistemas frente a la crisis climática. La responsabilidad en el manejo del ganado es clave, ya que cualquier daño a las plantaciones podría acarrear sanciones económicas.