Recientemente, 50 compañías y asociaciones del sector energético e industrial británico han firmado una carta que aplaude el avance en la vinculación de los Sistemas de Comercio de Emisiones de Carbono (ETS) de la UE y el Reino Unido. Este proceso, iniciado en enero, busca finalizar las negociaciones antes de la próxima cumbre entre ambas partes, programada para el 13 de julio. Históricamente, el precio del carbono en el Reino Unido ha estado por debajo del europeo, y esta vinculación podría equilibrar esta diferencia.
La integración de los mercados de carbono podría elevar la liquidez y eliminar el actual descuento en el precio de las emisiones británicas. A pesar de que un aumento en los precios mayoristas de electricidad podría resultar perjudicial para los consumidores, sería compensado por la potencial exención de los Mecanismos de Ajuste en Frontera del Carbono. Además, este movimiento puede desbloquear inversiones en proyectos de captura y almacenamiento de carbono, cruciales para la implementación de estrategias de reducción de emisiones en ambos mercados.