Un nuevo estudio de la Universidad de Stanford revela que en las próximas décadas, el humo de los incendios forestales en EE. UU. podría causar decenas de miles de muertes adicionales. Las condiciones climáticas cada vez más calidas y secas están provocando incendios más grandes y frecuentes, lo que aumenta la exposición al humo. Según el estudio, se proyecta que las muertes relacionadas con el humo podrían alcanzar las 70,000 al año para 2050, un incremento significativo sobre las 41,380 muertes adicionales registradas entre 2011 y 2020.

Los investigadores advierten que todas las comunidades están en riesgo. Se estima que los daños económicos por muertes relacionadas con el humo alcanzarían los 608,000 millones de dólares anuales. Este fenómeno también destaca la necesidad urgente de evaluar cómo el cambio climático influye en la salud pública y de implementar acciones efectivas para mitigar la exposición al humo, como mejoras en la filtración de aire y una gestión adecuada de los combustibles.

El estudio, publicado en la revista Nature, sugiere que sin cambios significativos en las políticas de reducción de emisiones, el impacto del humo de incendios forestales seguirá creciendo, afectando la salud de millones de ciudadanos en EE. UU.