Recientes declaraciones de Joaquín Pérez Viota, presidente de AEVERSU, destacan que España está distanciándose de los requisitos de gestión de residuos de la Unión Europea. Actualmente, el país alcanza un 44 % de recuperación y reciclaje, cifra que se encuentra por debajo del objetivo del 60 % requerido para 2030. Aproximadamente el 47 % de los desechos generados se destina a vertederos, lo que representa un 20 % de todos los residuos de vertedero en Europa, convirtiendo a España en el país con más residuos depositados en vertederos del continente.
Pérez Viota enfatiza la urgente necesidad de políticas decididas para cumplir con las metas comunitarias, especialmente en el contexto de la posible inclusión de plantas de incineración en el sistema comunitario de comercio de emisiones a partir de 2028. La falta de infraestructura adecuada para la valorización energética es un obstáculo significativo para avanzar hacia una economía circular eficaz, según el sector. Sin acciones decisivas, el cumplimiento de los objetivos europeos se tornará cada vez más complicado. Además, la falta de avance en la recogida selectiva de residuos orgánicos limita las posibilidades de alcanzar las metas de reciclaje, que se vuelven más exigentes para 2025 y 2030.
La situación actual revela que España permanece rezagada en comparación con otros países europeos que han modernizado sus infraestructuras y mejorado sus sistemas de valorización energética. Las nuevas exigencias regulatorias de la UE presionan aún más a España, cuya performance en reciclaje y manejo de vertederos pone en riesgo su capacidad de cumplir con las disposiciones comunitarias. Ante esta problemática, tanto las administraciones como el sector privado deben adoptar un enfoque sorprendentemente nuevo y moderno en las políticas de tratamiento de residuos para evitar sanciones y garantizar una gestión sostenible.