Con un aumento del 218% en el número de incendios forestales en comparación con el mismo periodo del año anterior, el Gobierno de España ha reforzado su estrategia contra estos siniestros. El presidente Pedro Sánchez presentó en la base aérea de Torrejón un plan que incluye 56 medios aéreos, como 31 helicópteros, 25 aviones e hidroaviones, además de 15 nuevos aviones anfibios, drones avanzados y un conjunto de vehículos terrestres. Este dispositivo, el más amplio de la historia, busca preparar al país ante una amenaza creciente, intensificada por el cambio climático y condiciones meteorológicas adversas.

El plan también implica la colaboración de las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) y la Unidad Militar de Emergencias (UME), con más de 30 módulos de intervención preparados. Se ha instaurado un nuevo índice de peligro de incendios que integra datos sobre el estado de la vegetación y del suelo, reafirmando la importancia de la coordinación interinstitucional. Sin embargo, a pesar de este despliegue estatal, las comunidades autónomas, que son responsables del operativo en sus territorios, enfrentan déficits significativos en recursos y personal, lo que plantea preocupaciones sobre la efectividad de la respuesta a los incendios este verano.

Según un informe del sindicato CSIF, muchas comunidades, como Castilla y León y Andalucía, carecen de los refuerzos necesarios para mitigar el riesgo de incendios. La falta de planificación, vacantes en plantillas, y el envejecimiento del material técnico se suman a la insuficiencia de campañas de prevención, lo que eleva la vulnerabilidad ante las altas temperaturas del verano. En esta delicada situación, será crucial la cooperación entre el Gobierno central y las administraciones regionales para asegurar una respuesta eficaz y proteger los espacios naturales de España.