La disminución del gorrión común en España es alarmante: desde 1998, su población ha caído un 20%, lo que se traduce en una pérdida de casi 7,5 millones de aves. A pesar de que actualmente se estima que hay alrededor de 31 millones de individuos en el país, el declive de esta especie es un indicativo de problemas más profundos en nuestros ecosistemas urbanos.
El descenso de la población de gorriones se debe, entre otras causas, a la pérdida de espacios para nidificación, la disminución de insectos, el uso de pesticidas y la falta de vegetación en las ciudades. Según SEO/BirdLife, esta pérdida tiene implicaciones directas para la calidad de vida urbana, ya que las aves contribuyen al bienestar humano y al equilibrio ecológico. Para enfrentar esta situación, la organización defiende la renaturalización de las ciudades, aumentando las zonas verdes y garantizando la gestión ecológica de los espacios urbanos.
Además, SEO/BirdLife advierte que la rehabilitación de edificios debe considerar la conservación de la fauna, ya que muchas obras perjudican los nidos de aves protegidas. La organización ha propuesto al Ministerio de Vivienda incluir criterios que favorezcan tanto la eficiencia energética como la protección de la biodiversidad en los códigos de edificación.