En el contexto de la creciente promoción de los vehículos eléctricos en Europa, España se queda atrás en el apoyo público comparado con otros países. Según un informe de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (Acea), el máximo incentivo que ofrece el país es de 4.500 euros, lo que lo sitúa en la parte baja de la tabla de apoyo. Por contraste, Italia lidera con una ayuda de hasta 11.000 euros, mientras que otros países como Hungría, Chipre y Polonia también ofrecen importes significativamente mayores.
El Gobierno español lanzó el Plan Auto+ en febrero, en el cual se detalla que los clientes pueden obtener hasta 4.500 euros para la compra de coches eléctricos, siempre que se cumplan ciertos requisitos sobre el precio y la fabricación. Esta medida busca alinearse con la estrategia de la Comisión Europea para fomentar la producción local de vehículos eléctricos y para que sean competitivos frente a la oferta china.
A pesar de las ayudas, España presenta un abanico de subsidios que incluye la exención del impuesto de matriculación y una bonificación del 75% en el impuesto de circulación para coches eléctricos, lo que podría contribuir a un mayor fomento de la movilidad eléctrica en el país.