España ha alcanzado un hito significativo, manteniéndose como exportadora neta de energía eléctrica durante 53 meses consecutivos desde octubre de 2021. Este cambio se debe, en gran parte, al aumento en la capacidad de generación de energías renovables, que ha incorporado 42.000 megavatios de nueva potencia eólica y fotovoltaica. Este crecimiento ha superado con creces a la generación nuclear que se instaló en el país en décadas pasadas.
El impacto económico ha sido notable, ya que la elevada producción de energía solar ha llevado a que el precio medio del megavatio hora en el mercado mayorista se sitúe en 33,47 euros, un valor considerablemente más bajo que en otros mercados europeos. Este abaratamiento se traduce directamente en beneficios para los consumidores, especialmente aquellos acogidos al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), que ven reflejadas las fluctuaciones del mercado mayorista en sus facturas de electricidad.
Además, el Gobierno español ha implementado una nueva legislación para mitigar la volatilidad del PVPC, buscando desindexar el precio de la electricidad del mercado mayorista, que se ha visto expuesto a especulaciones. A medida que se vayan expirando los contratos de suministro, los consumidores podrían beneficiarse aún más de estas condiciones favorables en el mercado energético español.