El mes de mayo de 2026 ha traído consigo un preocupante episodio de calor extremo en España, con temperaturas que superan los 39 grados en regiones como Andalucía, Extremadura y Aragón. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha descrito esta situación como "intensa, extensa y persistente", acentuada por un gran anticiclón cálido proveniente del noroeste de África, que ha bloqueado la entrada de frentes atlánticos. Aunque se anticipa que la intensidad del calor pueda disminuir a partir del próximo fin de semana en el norte peninsular, se estima que se mantendrán altos registros de temperatura que alcanzarán hasta los 38 grados en varios puntos del país.

A las altas temperaturas se suman noches tropicales donde las mínimas superan los 20 grados, lo que puede afectar la salud y el descanso de los ciudadanos. La iniciativa Aules que cremen ha advertido que ya se están reportando aulas con temperaturas superiores a 30 °C, afectando el bienestar y el rendimiento escolar de los estudiantes. Dicha ola de calor no solo plantea complicaciones en la vida diaria, sino que también acentúa la desigualdad social, golpeando más fuerte a las poblaciones más vulnerables.

Los pronósticos indican que este episodio de calor podría continuar, con días de temperaturas bajo aviso amarillo en once comunidades autónomas. Se anticipa, sin embargo, que hacia la próxima semana se producirá un descenso notable de las temperaturas, aunque se prevé que los valores sigan siendo superiores a lo habitual para esta época del año, lo que podría caracterizar el verano en España como uno de los más cálidos registrados.