La economía circular en España ha cobrado impulso convirtiéndose en un eje estratégico dentro de la competitividad industrial europea, según Alejandro Dorado Nájera, comisionado para la Economía Circular. Desde la implementación de la Estrategia España Circular 2030, se han puesto en marcha varios instrumentos, como los planes de acción y el PERTE de Economía Circular, que han facilitado un avance significativo hacia un modelo más sostenible.

Sin embargo, todavía existen numerosos desafíos. Dorado ha subrayado la importancia del desarrollo de mercados para materias primas secundarias y el ecodiseño. Además, ha advertido sobre el riesgo de posibles retrocesos regulatorios debido a presiones de competitividad, lo que podría frenar el progreso en la sostenibilidad. La transición hacia un modelo circular no solo debe entenderse como un deber ambiental, sino también como una oportunidad para el desarrollo económico y social, contribuyendo a la creación de empleo y a la autonomía estratégica de las empresas frente a crisis externas.

En el horizonte, el Gobierno de España está preparando ajustes en los planes de acción para alinear sus objetivos con el Pacto Verde Europeo. Esto incluye un seguimiento detallado del II Plan de Acción de Economía Circular (PAEC) y la elaboración del III PAEC, que buscará incorporar medidas transversales en áreas como la gobernanza y la igualdad de género, reafirmando el compromiso del país con una economía realmente circular.