El poto (Epipremnum aureum), una planta de interior apreciada, ha sido destacada por su capacidad para purificar el aire y refrescar el ambiente mediante la transpiración. Un estudio indica que en condiciones controladas, esta planta puede enfriar el aire en un entorno cerrado, proporcionando un alivio ligero en la temperatura. Sin embargo, su efectividad en un hogar típico varía y no reemplaza la necesidad de ventilación adecuada.
A pesar de sus beneficios, es importante tener expectativas realistas sobre las plantas. Investigaciones muestran que se necesitarían múltiples ejemplares para igualar la ventilación de un espacio. El poto, recomendado por su resistencia y facilidad de cuidado, puede ser parte de un enfoque general para mejorar el confort del hogar, pero no debe usarse como la única solución contra la contaminación o el calor. Además, hay que considerar su toxicidad para mascotas, por lo que se aconseja ubicarlas fuera de su alcance.