El Gobierno de Castilla-La Mancha ha resaltado los avances del Plan Especial del Alto Guadiana (PEAG), implementado en 2008, enfocado en revertir la degradación ambiental de los acuíferos. El director general de Desarrollo Rural, José Juan Fernández, mencionó en un congreso reciente que el PEAG ha transformado la gestión de aguas subterráneas, equilibrando la protección ambiental con la actividad económica, especialmente relevante en el contexto de cambio climático y sequías prolongadas.

Desde su lanzamiento, los niveles de los acuíferos del Alto Guadiana han experimentado una recuperación, a pesar de que un periodo seco prolongado se extendió hasta 2025. Las medidas adoptadas, que incluyen el control de extracciones y la modernización de las explotaciones, han permitido que importantes humedales, como el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, mejoren su situación ambiental, alcanzando en 2026 su máxima superficie inundada. Sin embargo, Fernández advirtió que estos avances no son una solución definitiva, sino un indicativo de que los esfuerzos han comenzado a mostrar resultados, apuntando a la necesidad de mantener y fortalecer el PEAG para seguir en la línea de recuperación.