El Parque Nacional de Cabañeros seguirá implementando medidas de control sobre ciervos y otros ungulados silvestres hasta 2027, tras la decisión de la Junta de Castilla-La Mancha de extender su Plan de Gestión. Esta prórroga se debe a que las altas densidades de fauna están comprometiendo la regeneración vegetal, la biodiversidad y el equilibrio ecológico del parque. Aunque se han realizado avances desde 2023, los resultados aún no son suficientes para estabilizar la población animal dentro de niveles compatibles con la conservación.
El mantenimiento del Plan responde también a riesgos sanitarios asociados a enfermedades como la tuberculosis, la cual afecta a la fauna silvestre y puede transmitirse a ganaderías cercanas. La Junta ha decidido que interrumpir el plan en este momento pondría en peligro los avances logrados, por lo que se realizarán actuaciones como la captura en vivo y el control sanitario para evitar un deterioro mayor del ecosistema a lo largo del año próximo. La continuidad del Plan busca garantizar la biodiversidad y la recuperación de hábitats esenciales en este valioso espacio protegido.