Las aguas del mar en España han experimentado un aumento de temperatura sin precedentes, alcanzando registros históricos en mayo. Datos de las boyas de Puertos del Estado revelan que, en regiones como el Cantábrico, Galicia y las Baleares, se han superado cifras más típicas del verano. Por ejemplo, la boya de Mahón alcanzó los 26,58 grados, y otras zonas también rompieron récords, lo que genera preocupación entre científicos y meteorólogos.
Este fenómeno no es aislado; debido a un calentamiento generalizado, se han conseguido máximo históricos en doce boyas de aguas profundas. Además, la posibilidad del regreso de un intenso episodio de El Niño podría agravar la situación, con una probabilida del 90% de su ocurrencia en los próximos meses. Este fenómeno climatico asociado al calentamiento del océano podría desencadenar eventos extremos como sequías, olas de calor marinas y alteraciones en los ecosistemas.
Los científicos advierten que el incremento de la temperatura del mar puede tener efectos severos sobre la biodiversidad marina, alterando ciclos biológicos y favoreciendo la migración de especies y la proliferación de invasoras. Así, la vigilancia científica se centra en anticipar consecuencias y preparar a los sectores económicos y a la sociedad ante posibles escenarios adversos durante el próximo verano.