El comienzo de junio en España está marcado por un descenso significativo de las temperaturas y un aumento de la inestabilidad atmosférica. La entrada de masas de aire más frescas y húmedas, procedentes del Atlántico y el Mediterráneo, provocará un cambio drástico en las condiciones meteorológicas actuales, que han estado dominadas por un calor excepcional en varias regiones. Según Samuel Biener, climatólogo de Meteored, este cambio permitirá que las precipitaciones y tormentas sean más comunes en los próximos días.

Durante los primeros días de la semana, se esperan chubascos en áreas montañosas, sobre todo en el Pirineo, y las tormentas intensas serán más frecuentes a partir del martes. Las regiones que podrían ver el mayor impacto incluyen Galicia, la cornisa cantábrica, Navarra, así como Cataluña, donde es posible que las precipitaciones sean especialmente fuertes. En particular, la Comunidad Valenciana y Alicante se prevén como zonas de riesgo alto debido a lluvias persistentes y tormentas, con la AEMET emitió avisos amarillos para estas áreas.

A medida que la semana avanza, se prevén más fluctuaciones en el clima, con una nueva vaguada que podría intensificar las lluvias y tormentas. Sin embargo, el sur peninsular seguirá experimentando temperaturas elevadas. Mientras que el norte sentirá un alivio térmico, el resto del país, especialmente en el interior, disfrutará de un ambiente más veraniego pero menos caluroso. Las condiciones inestables también afectarán a Baleares y Canarias, donde se anticipan vientos fuertes y fenómenos costeros.