Desde el sábado, el intenso olor a humo en Toledo ha alarmado a los residentes, aunque no se han registrado incendios en la zona. Este fenómeno es atribuido a grandes incendios forestales en Ávila y la Comunidad de Madrid, cuyas columnas de humo son transportadas por el viento hasta Castilla-La Mancha. La calidad del aire ha disminuido, con estaciones de medición reportando altos niveles de material particulado.

Las autoridades, incluyendo el Plan Infocam y el Ayuntamiento de Toledo, han emitido recomendaciones para reducir la exposición al humo, sugiriendo que las personas vulnerables eviten actividades al aire libre y mantengan cerradas puertas y ventanas. A pesar de la preocupación, los bomberos han confirmado que no existen focos de incendio en Toledo, enfatizando que el humo visible proviene de incendios en otras comunidades autónomas.