El Gobierno de España ha implementado un nuevo enfoque en su política energética, centrado en la realización de consultas públicas para los proyectos de energías renovables. Esta iniciativa busca fomentar una relación más colaborativa entre los desarrolladores y las comunidades locales, aumentando la transparencia y la participación ciudadana en el proceso. Joan Groizard, secretario de Estado de Energía, destaca que la inclusión del territorio y la ciudadanía es clave para lograr una transición energética efectiva.
Las consultas públicas se vuelven obligatorias antes de comenzar cualquier proyecto, lo que implica que los promotores deben dialogar con los ayuntamientos y propietarios locales. Este cambio busca no solo la viabilidad técnica de los proyectos, sino también su aceptación social y contribución positiva al entorno. En un contexto de crisis energética global, estas medidas son vistas como una respuesta para reducir la dependencia de combustibles fósiles y promover la soberanía económica mediante el impulso de energías limpias.