Con el avance del cambio climático, los veranos en España se han incrementado en duración y temperatura, lo que ha elevado la necesidad de utilizar aire acondicionado en los hogares. Según datos de AEMET, la temporada estival actual dura alrededor de cinco semanas más que en los años 80. Este aumento en la duración del verano ha llevado a un incremento en el consumo eléctrico, resultando en mayores gastos para los ciudadanos.
Un análisis de Raisin estima que el sobrecoste por el uso del aire acondicionado podría alcanzar los 2.300 millones de euros anuales para los 19,3 millones de hogares en España. Este cálculo se basa en un costo promedio de la electricidad y en un uso regular del aire acondicionado, que se extiende incluso a las noches tropicales que no permiten un alivio del calor. Marta Pinedo, directora de Raisin España, señala que el uso del aire acondicionado se convierte en una necesidad durante este clima extremo, complicando la gestión del gasto energético y perjudicando la economía familiar.