Las altas temperaturas registradas recientemente en España representan un grave riesgo para las aves durante su época de cría. Según la organización SEO/BirdLife, el calor extremo está provocando estrés fisiológico en las aves adultas y sus pollos, sobre todo en las ciudades, donde el efecto de isla de calor agrava aún más la situación. Se observa que muchas especies adaptan sus comportamientos buscando refugio o cambiando sus horarios de actividad para sobrevivir.
Los nidos en zonas urbanas se han convertido en trampas mortales debido a las altas temperaturas, alcanzando valores anómalos que afectan la salud y supervivencia de los pollos. Además, la escasez de fuentes de agua hace que muchas aves se enfrenten a condiciones extremas que ponen en peligro su vida. SEO/BirdLife llama a los ciudadanos a colaborar, sugiriendo la instalación de bebederos y solicitando a los ayuntamientos un aumento de la vegetación urbana y la protección del arbolado, lo cual beneficiaría tanto a las aves como a la calidad de vida de las personas.