Un grupo internacional de investigadores propone la integración de microorganismos en edificios para convertirlos en sistemas vivos que generen energía, reciclen residuos y reduzcan la contaminación. Este enfoque, detallado en un artículo en Trends in Biotechnology, implica usar comunidades de bacterias denominadas 'biofilms electroactivos', que pueden generar electricidad a partir de materia orgánica y se aplican actualmente en el tratamiento de aguas residuales.
La investigación sugiere que, mediante avances en biología sintética e inteligencia artificial, estos microorganismos pueden ser programados para actuar como componentes biológicos inteligentes, desafiando el concepto tradicional de arquitectura estática. Pablo Carbonell, investigador del CSIC, destaca que la propuesta busca transformar el entorno construido en sistemas autosuficientes capaces de adaptarse a su ambiente, contribuyendo a una economía circular y sostenible.
A pesar de su potencial, los investigadores advierten sobre los retos que conlleva la implementación de estas innovaciones a gran escala, como la necesidad de hardware estandarizado y módulos escalables, además de otros desafíos científicos que deben ser enfrentados para dar lugar a una nueva generación de sistemas biointeligentes.