Un hallazgo excepcional en el yacimiento de Camp dels Ninots, en Girona, ha permitido descubrir fósiles de Parabos tigneresi, un gran bóvido que vivió hace aproximadamente 4,4 millones de años. Este descubrimiento es fundamental para entender la evolución de los grandes mamíferos europeos, ya que su análisis revela que los antepasados de los actuales búfalos y bisontes podrían haber surgido mucho antes de lo que se pensaba. Los fósiles, encontrados excepcionalmente conservados, sugieren que la fauna de aquella época estaba adaptada a un entorno lacustre rico en recursos.

Los estudios indican que Parabos tigneresi alcanzaba un peso de hasta 500 kilogramos, lo que representa un dato notable para la evolución de estas especies. La investigación plantea dos hipótesis sobre su linaje: podría ser un ancestro directo de los grandes bóvidos actuales o parte de un linaje paralelo que se extinguió. La excepcional conservación de los fósiles en este yacimiento, considerado una 'Pompeya del Plioceno', continúa ofreciendo nuevas oportunidades para avanzar en el conocimiento sobre la biodiversidad que dio forma a Europa en épocas pasadas.