Un reciente estudio publicado en eLife ha esclarecido el origen de la particular marcha lateral de los cangrejos verdaderos, afirmando que este rasgo pudo haberse desarrollado hace aproximadamente 200 millones de años. Los investigadores sugieren que, en lugar de que diferentes especies aprendieran a caminar de lado de forma independiente, habrían heredado este comportamiento de un ancestro común, lo que facilitó su supervivencia ante depredadores y su adaptación a diversos entornos, desde áreas terrestres hasta aguas dulces y ambientes marinos profundos.

El cangrejo puede cambiar de dirección rápidamente al desplazarse de lado, lo que le otorga una ventaja significativa para evadir a los depredadores. El estudio analizó a 50 especies de cangrejos y mostró que 35 de ellas predominan en este tipo de locomoción. Sin embargo, no todos los cangrejos caminan de lado, lo que indica que la evolución de estos crustáceos no sigue una línea recta y cada especie ha desarrollado adaptaciones distintas en función de su entorno y necesidades de supervivencia.

Los autores del estudio, liderados por Yuuki Kawabata de la Universidad de Nagasaki, enfatizan que este comportamiento no solo fue una innovadora adaptación física, sino que también refleja cómo cambios ambientales en la era del Jurásico podrían haber influido en la evolución de estas especies. La investigación invita a considerar que la biodiversidad a menudo se construye a partir de pequeños cambios que pueden facilitar la ocupación de nuevos nichos ecológicos.