Recientemente, se han descubierto dos nuevas especies de bromelias, Tillandsia viridispica y Tillandsia freirei, en los Andes del sur de Ecuador. Este hallazgo, realizado por el Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio) y la Universidad de Viena, pone de manifiesto la rica, pero frágil, biodiversidad de los ecosistemas secos interandinos, que enfrentan amenazas como la deforestación y la expansión agrícola. Las nuevas bromelias tienen roles ecológicos cruciales, ya que actúan como microhábitats para colibríes e insectos, esenciales para la polinización y el equilibrio del ecosistema.
Los investigadores advierten que la distribución limitada de Tillandsia viridispica podría llevarla a estar en peligro de extinción, por lo que es crucial clasificarla como vulnerable para fomentar su conservación. Estos descubrimientos refuerzan la necesidad de políticas específicas que protejan los ecosistemas secos andinos, que aunque menos conocidos que otros biomas, albergan una biodiversidad extraordinaria y única a nivel mundial.