Investigadores han confirmado el descubrimiento de una nueva especie de puercoespín, conocida como Coendou sangay, en el Parque Nacional Sangay, uno de los espacios más biodiversos de Ecuador. Esta joya ecológica, declarada Patrimonio Natural de la Humanidad, ha revelado su secreto después de 15 años de labor científica intensiva, donde los expertos realizaron más de 12,800 noches-trampa y 2,400 días de monitoreo. La rareza del hallazgo se subraya por el hecho de que solo se logró documentar un único ejemplar, evidenciando la singularidad del animal.
El Coendou sangay se distingue de otras especies debido a su cola anormalmente corta y espinas con un patrón de color peculiar. Este descubrimiento subraya el rol fundamental del Parque Nacional Sangay como refugio de biodiversidad, albergando al menos 170 especies de mamíferos, muchas de ellas en peligro. Sin embargo, los investigadores advierten que la expansión agrícola y actividades mineras cercanas amenazan su hábitat, lo que resalta la necesidad urgente de proteger estos ecosistemas cruciales y sus habitantes.