Un dromedario ha sido objeto de una denuncia por maltrato en un circo de Valencia, donde fue obligado a participar en el espectáculo “Circ de Nadal” a pesar de presentar una cojera evidente. Varias organizaciones animalistas, incluyendo ANDA, AAP Primadomus, AnimaNaturalis y FAADA, han señalado que el bienestar del animal fue ignorado en favor del entretenimiento del público.

Las imágenes divulgadas muestran al dromedario con dificultades para moverse, lo que se considera incompatible con las condiciones adecuadas para la salud de un animal. Los denunciantes afirman que la empresa responsable actuó deliberadamente al permitir que el dromedario realizara su número en tales circunstancias, priorizando el beneficio económico sobre el bienestar del animal.

Las organizaciones han exigido al Ayuntamiento de Valencia la apertura de un expediente sancionador y medidas de protección inmediatas para el dromedario. Según la legislación en materia de protección animal, someter a un animal a sufrimiento innecesario o forzarlo a realizar actividades que le causen dolor puede envocar multas que ascienden hasta 1,2 millones de euros. Este caso ha reavivado el debate sobre la utilización de animales en circos, impulsando un llamado a mayores regulaciones y a la participación ciudadana en la denuncia de estas prácticas.