Cada vez más españoles optan por el agua del grifo en vez de la embotellada, según el IX Barómetro de Conductas Sostenibles de Aqualia. Este estudio muestra que el 67 % de los encuestados la elige como su principal opción de consumo, lo que representa un incremento notable en la conciencia sobre el medio ambiente y el uso responsable de los recursos. Además, el 69 % de los encuestados afirma pedir agua del grifo en bares y restaurantes, un aumento significativo respecto a años anteriores.
Este cambio de hábitos no solo reduce el uso de envases de un solo uso, sino que también limita las emisiones asociadas al transporte del agua embotellada. No obstante, un 41 % de la población todavía muestra reticencias a consumir agua del grifo, a pesar de que su calidad es casi universalmente segura en todo el país. Este contraste entre la calidad del agua y su percepción por parte de los consumidores resalta desafíos en la educación sobre el agua potable en España.