La Comunidad de Madrid ha abierto una licitación para el mantenimiento de las Bombas Rurales Pesadas (BRP) del Cuerpo de Bomberos, pero se ha generado polémica por las exigencias establecidas en los pliegos. La empresa Jotrinsa ha recurrido el contrato, argumentando que las condiciones impuestas, como la necesidad de contar con software específico de los fabricantes Rosenbauer y Magirus, restringen de forma desproporcionada la competencia. Según Jotrinsa, acceder a estos programas es prácticamente imposible, lo que convierte a la licitación en un proceso que favorece únicamente a las empresas que ya poseen dichos softwares.

Actualmente, el Cuerpo de Bomberos de Madrid cuenta con una flota considerable de BRP, y muchos de estos vehículos son de última generación, lo que requiere herramientas de diagnóstico especializadas. Jotrinsa sostiene que este tipo de requisitos no solo limitan a las empresas con menos conexiones comerciales, sino que generan barreras que pueden comprometer la eficiencia y efectividad en el mantenimiento de estos vehículos. A pesar de las críticas, un portavoz de la Consejería de Medio Ambiente defiende que dichas exigencias son necesarias para garantizar un rápido y eficaz diagnóstico de averías, especialmente en una flota moderna.