Colombia se enfrenta a un desafío significativo en la gestión de hipopótamos, que tras ser introducidos por Pablo Escobar en los años 80, han crecido descontroladamente. Según el Ministerio de Ambiente, hay actualmente aproximadamente 200 ejemplares, y se estima que, de no realizarse acciones, esta cifra podría alcanzar los 1,000 en 2035. Fracasados intentos de traslado internacional y alternativas más costosas como la esterilización han llevado al Gobierno a aprobar un plan que incluye la eutanasia de al menos 80 hipopótamos a partir del segundo semestre de 2026.
Las autoridades argumentan que la eutanasia es esencial para proteger ecosistemas locales y garantizar la seguridad de comunidades que viven próximas a las áreas habitadas por estos animales territoriales y potencialmente peligrosos. Esta medida incluye protocolos considerados éticos, que implican la captura y sedación de los animales antes de la administración de la eutanasia. Las operaciones se concentrarán principalmente en la Hacienda Nápoles y la Isla del Silencio, donde hay una alta densidad de ejemplares.
La situación actual evidencia los desafíos que enfrentan las autoridades en la gestión de especies invasoras en Colombia. Aunque defensores de los animales critican la decisión y abogan por opciones más humanas, el Gobierno considera que la eutanasia es la solución más viable ante la falta de alternativas eficaces y la creciente presión sobre los ecosistemas locales.