El Ministerio de Ambiente de Colombia ha anunciado la declaración de la Sierra Nevada de Santa Marta como zona de reserva permanente, abarcando un total de 1,5 millones de hectáreas. Esta decisión prohíbe las actividades extractivas de combustibles fósiles, incluyendo minería y exploración de hidrocarburos. Según la ministra de Ambiente, Irene Vélez, esta reserva, también conocida como 'Corazón del Mundo', permitirá a comunidades como los pueblos indígenas Kogui, Wiwa, Arhuaco y Kankuamo llevar a cabo prácticas económicas sostenibles, como agricultura y ecoturismo, sin perjudicar su medio ambiente.

La creación de esta reserva significa que no se concederán nuevos proyectos relacionados con hidrocarburos y minería, estableciendo un modelo a seguir para otros países en términos de conservación. Este territorio protegido no solo resguarda la biodiversidad, sino que también busca regular la gestión del agua y conservar las comunidades ancestrales. Además, se prevé la realización de proyectos de infraestructura y servicios comunitarios, lo que garantiza la mejora del bienestar local. La iniciativa destaca como un ejemplo de cómo se puede lograr un equilibrio entre el desarrollo económico y la protección ambiental vital frente al cambio climático y la conservación de corredores ecológicos importantes.