El Ministerio de Ambiente de Colombia ha dado un importante paso al declarar la Sierra Nevada de Santa Marta, un ecosistema de 1,5 millones de hectáreas, como zona de reserva permanente. Esta decisión implica la prohibición de actividades extractivas de combustibles fósiles, tales como la minería y la exploración de hidrocarburos. La ministra de Ambiente, Irene Vélez, subrayó que la reserva, conocida como 'Corazón del Mundo', permitirá la continuidad de actividades económicas sostenibles como la agricultura y el ecoturismo, sin impactar negativamente en las comunidades locales que habitan la región.

La nueva reserva afecta a los departamentos de Magdalena, La Guajira y Cesar, y alberga a diversas comunidades indígenas como los Kogui, Wiwa, Arhuaco y Kankuam. Esta iniciativa es parte del compromiso del presidente Gustavo Petro, quien ha enfatizado la necesidad de proteger la biodiversidad y el tejido cultural de la zona. Desde el Ministerio se ha asegurado que no se otorgarán nuevos contratos para la extracción de minerales ni hidrocarburos, estableciendo un precedente significativo para la conservación del medio ambiente en la región.