El plan de infraestructuras de residuos en Cataluña para el período 2025-2035 representa un cambio significativo en la gestión de residuos en la región, con una inversión aproximada de 2.000 millones de euros. La iniciativa busca pasar de un modelo que depende de vertederos a uno que prioriza la economía circular, enfocándose en la prevención, reutilización y reciclaje avanzado de los materiales. La propuesta incluye la reducción de la generación de residuos en más del 15% en comparación con 2010, así como alcanzar tasas de reciclaje superiores al 65%.

Una de las innovaciones más destacadas del plan es la creación de Centros de Recursos, que tienen como objetivo evitar que productos se conviertan en residuos al fomentar su reparación y reutilización. Además, la modernización de las plantas de tratamiento y la ampliación de la red de instalaciones existentes son parte de este enfoque preventivo. La coordinación entre municipios y administraciones será crucial para implementar este modelo sostenible que incluye el cierre progresivo de vertederos, previniendo así la producción excesiva de basura y alineándose con las directrices europeas para descarbonización y economía circular.