Durante la Semana de la Sostenibilidad organizada por BBVA España, Javier Rodríguez Soler, responsable global de Sostenibilidad y CIB del banco, subrayó que la sostenibilidad es un imperativo empresarial y no solo una tendencia. En este contexto, se discutió la importancia de la descarbonización, que Rodríguez Soler catalogó como fundamental para el futuro del sector. Además, el banco se comprometió a movilizar 700.000 millones de euros en iniciativas sostenibles entre 2025 y 2029, destacando su papel en la transición de las empresas hacia modelos más responsables.
Sin embargo, un informe reciente del Pacto Mundial de la ONU señala que solo el 32% de las empresas del sector textil y calzado en España están innovando en sostenibilidad, una cifra que contrasta con la media nacional del 49% en otros sectores. La investigación revela que el sector de la moda está rezagado en su transición hacia prácticas sostenibles, lo que plantea un reto considerable dado el umbral regulatorio exigido por la UE, que busca alcanzar una tasa de reciclaje del 55% para 2025.
La automación energética y la modernización del parque residencial también fueron temas centrales en el evento, reafirmando la necesidad de un consumo energético más responsable. El contraste entre la voluntad del sector financiero y la realidad en la industria textil plantea un dilema en la implementación de innovaciones que permitan cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). La atención ahora se centra en cómo se pueden movilizar más recursos y fomentar la innovación en sostenibilidad en un sector que se enfrenta a una presión normativa creciente y a un cambio de paradigma en su modelo de negocio.