Recientemente, la compañía Oroberia, S.L.U. ha solicitado permisos de investigación para explotar minerales en una vasta área de aproximadamente 14.000 hectáreas en los Montes de Toledo, cerca del Parque Nacional de Cabañeros. Estos permisos, denominados «Cabrahigos» y «Patagallina», abarcan 470 cuadrículas mineras en los municipios de Toledo y Ciudad Real. La documentación indica que este proceso es solo el primer paso para evaluar la posible presencia de minerales en la zona y no implica una concesión inmediata para operar una mina.

La cercanía del proyecto a espacios de la Red Natura 2000 y la preocupación por la biodiversidad local, que alberga especies en peligro como el águila imperial ibérica y la cigüeña negra, ha generado un amplio debate. Los trámites de evaluación ambiental son cruciales, ya que deben garantizar que las actividades no afecten adversamente al frágil ecosistema de la región. Las normativas vigentes establecen que en un parque nacional no pueden llevarse a cabo actividades extractivas, lo que complicaría el avance del proyecto.

Además, la comunidad muestra inquietud ante la posibilidad de que se implementen técnicas de perforación y el uso de maquinaria en un entorno muy sensible, junto a la exigencia de una restauración adecuada del suelo afectado. La situación es compleja y deberá evaluarse con atención a medida que se avance en la tramitación de los permisos y se realicen las consultas públicas pertinentes.