En una importante operación, las autoridades de Australia han confiscado más de 100.000 cucarachas exóticas, algunas de gran tamaño, en la ciudad de Bathurst, estado de Nueva Gales del Sur. Este decomiso, considerado el mayor registrado en el país, incluye especies como las cucarachas dubia y las cucarachas silbadoras de Madagascar, cuya importación está prohibida por las estrictas normas de bioseguridad que Australia ha implementado para proteger su biodiversidad única.
El Departamento de Cambio Climático, Energía, Medio Ambiente y Agua (DCCEEW) enfatizó que la cría y comercio ilegal de estas especies ha ido en aumento, especialmente en negocios relacionados con mascotas. Las autoridades han advertido sobre los riesgos que su introducción representa para el medio ambiente, incluyendo la posible propagación de enfermedades y los impactos negativos en la agricultura. Los insectos decomisados están siendo eliminados bajo estricta supervisión.