La gestión de residuos en Asturias ha iniciado una nueva etapa enfocada en la reducción de la dependencia de los vertederos y en la aceleración de la transición hacia un modelo circular. Alejandro Calvo, consejero de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias, enfatizó la importancia de la cooperación institucional y el papel crítico del Consorcio para la Gestión de Residuos Sólidos de Asturias (Cogersa) en este proceso. La comunidad enfrenta un reto significativo con la generación de aproximadamente 3,1 millones de toneladas de residuos anuales y un índice de circularidad que se sitúa en torno al 9%, por debajo de la media europea.
Con la puesta en marcha de la Estrategia Asturias Circular 2030, el Principado pretende transformar la gestión de residuos en un motor de sostenibilidad y economía verde, buscando duplicar el índice de circularidad regional en los próximos años. Esta estrategia tiene como objetivo reducir el consumo de materiales, disminuir el desperdicio alimentario y mejorar la valorización de residuos, promoviendo oportunidades industriales en el reciclaje y reutilización. La elaboración del nuevo Plan Integral de Residuos de Asturias 2026-2030 (Pireca) será fundamental para establecer un marco normativo estable y facilitar la inversión necesaria para cumplir con los estándares europeos de economía circular.