Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, Asturias ha visto una movilización unitaria en contra de la expansión del eucalipto, organizada por diversas entidades ecologistas. Estas organizaciones alertan sobre las graves consecuencias de una política forestal centrada en el cultivo del eucalipto para la producción de celulosa y biomasa, que podría amenazar la biodiversidad y el desarrollo socioeconómico de las zonas rurales. Exigen una gestación que priorice los bosques autóctonos y actividades sostenibles que generen empleo sin degradar el territorio.
El rechazo social se centra en el borrador del nuevo Plan Forestal del Principado, que según los colectivos, consolidaría la tendencia de promocionar plantaciones masivas de eucalipto. Los expertos advierten que esta situación podría alterar fácilmente los ecosistemas autóctonos de la Cordillera Cantábrica, reemplazando bosques nativos por monocultivos industriales. A largo plazo, la reducción de la diversidad forestal resulta perjudicial tanto para la fauna como para la flora, y podría incrementar los riesgos de incendios, haciéndolos más devastadores en un contexto de cambio climático.