El gobierno de Asturias ha decidido duplicar las ayudas dirigidas a la conservación de la biodiversidad y la revitalización del mundo rural, aumentando el monto total a 200.000 euros. Esta iniciativa busca apoyar económicamente a los municipios situados en espacios naturales, con el objetivo de fomentar proyectos de conservación ambiental y desarrollo sostenible. Además, se alinea con la lucha contra la despoblación, al mejorar infraestructuras públicas y digitalización en estas áreas.
Las ayudas se centran en las siete reservas de la biosfera de la UNESCO en Asturias, como los Picos de Europa y Somiedo. Los proyectos que se priorizarán incluyen la restauración de ecosistemas, la gestión de especies invasoras, y medidas que refuercen la resiliencia frente al cambio climático. Esto también abre oportunidades para desarrollar iniciativas ligadas a la economía circular y el autoconsumo energético. Los ayuntamientos tienen plazo hasta el 16 de junio para presentar sus proyectos, que deberán ejecutarse antes del 31 de marzo de 2027.
El modelo de Asturias refleja tendencias observadas en otras regiones, como Navarra, donde la Red Natura 2000 ha demostrado tener un impacto significativo en la economía local y ha enfatizado la importancia de los servicios ecosistémicos. Un informe revela que el valor anual de los espacios protegidos en Navarra asciende a 84.789 millones de euros gracias a beneficios como la mejora en la calidad del agua y la prevención de inundaciones. La impresión es clara: la protección de la biodiversidad no solo es vital desde el aspecto ecológico, sino que también contribuye a la economía regional.