España se verá afectada el 20 de mayo por un poderoso anticiclón que elevará notablemente las temperaturas, con máximas que se prevén cercanas o superiores a los 30 grados en muchas capitales de provincia. Badajoz y Sevilla podrían alcanzar hasta 35 grados, generando un escenario que emula más al verano que a la primavera. Este fenómeno meteorológico, conocido como "domo" o cúpula de calor, ocurre cuando el aire cálido queda atrapado y comprimido por un anticiclón, lo que provoca un incremento sostenido en las temperaturas.

Además, se ha observado que este tipo de episodios de calor están ocurriendo con mayor frecuencia y más temprano en la temporada, lo que evidencia un cambio en los patrones climáticos que muchos atribuyen al calentamiento global. Las predicciones meteorológicas sugieren que este calor extremos podría persistir incluso hasta finales de mayo, donde se prevén temperaturas que pueden llegar a 36 o 40 grados en múltiples regiones del país, aumentando la preocupación por los incendios forestales y la salud pública, especialmente entre las poblaciones más vulnerables. Los expertos advierten que el calentamiento global está intensificando la duración y la severidad de estas olas de calor, lo que subraya la necesidad de adaptar nuestras infraestructuras y sistemas sanitarios a un clima cada vez más extremo.