El 20 de mayo, España experimentará un notable aumento de temperaturas debido a un potente anticiclón que estabiliza la atmósfera en gran parte del país. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé que numerosas capitales alcancen máximas cercanas o superiores a los 30 grados, destacando localidades como Badajoz y Sevilla, que podrán registrar hasta 35 grados. Se espera un predominio de cielos despejados y algunos chubascos aislados en el Pirineo oriental, además de bancos de niebla en el norte y en Baleares.

Este fenómeno responde a un patrón meteorológico conocido como «domo» o cúpula de calor, donde el aire cálido queda atrapado y comprimido por la estabilidad del anticiclón, causando un incremento sostenido de las temperaturas. Las anomalías térmicas podrían oscilar entre 5 y 15 grados por encima de lo normal, lo que convierte a esta situación en un evento excepcional para el mes de mayo. Este calor se sentirá no solo en España, sino también en países como Portugal, Francia, Alemania y el Reino Unido, lo que indica un extendido patrón de calor inusual para esta época del año. Según los meteorólogos, este tipo de situaciones, que suelen dar lugar a olas de calor extremo en verano, están comenzando a observarse cada vez más temprano en el año, un cambio que podría estar vinculado al cambio climático. Las temperaturas mínimas también serán notablemente altas, con noches tropicales que complicarán el descanso en diversas regiones del suroeste peninsular y el Valle del Ebro.