Andalucía se posiciona como un referente en acuicultura, asegurando la disponibilidad de pescado fresco y de calidad, al mismo tiempo que impulsa la economía local. En 2024, la comunidad generó 624 empleos en este sector, con un valor de cosecha que alcanzó los 856,5 millones de euros. Esta actividad no solo contribuye a la seguridad alimentaria, sino que también se desarrolla de manera sostenible, utilizando métodos que preservan el medio ambiente y el bienestar animal.

La acuicultura andaluza se centra en diversas especies, como la dorada y la lubina, cultivadas en entornos que van desde mar abierto hasta esteros. Estos métodos permiten aprovechar los recursos naturales sin comprometer la integridad de los ecosistemas. La producción del codiciado caviar en Granada es una muestra del compromiso de la región con la innovación sostenible y la calidad del producto.

Con 77 empresas dedicadas a la acuicultura marina y continental en 2024, Andalucía no solo mantiene sus tradiciones culinarias, sino que también se convierte en un motor para el empleo y la economía rural, combatiendo fenómenos como la despoblación en sus áreas costeras.